Hoteles sin experiencias
13 Oct, 2009

“Cuando elegí el paquete de escapada romántica, que es una de las ofertas, ofrecían alojamiento en habitación doble con atenciones especiales, y lo especial son dos gominolas y una tarjeta deseándote buenas noches”.
Parece que algunos/as no se acaban de enterar, el comentario que he añadido al comienzo de este post es uno de los miles de comentarios que podemos leer en la conocida Web Tripadvisor. Las experiencias no son camas con colchones fantásticos, pues se presupone que los alojamientos ya deben garantizar esta calidad y servicio. La experiencia ahonda más en la relación del cliente con el alojamiento elegido.
Nos habla de la importancia de detalles auténticos, de la sorpresa de encontrar unas entradas en la habitación con las que poder visitar el mejor museo de la ciudad o de la necesidad de compartir símbolos con las personas del territorio [Conociendo de que vive la gente, sus costumbres folclóricas, paseando por los lugares más bellos, disfrutando de la arquitectura y el sabor de la comida recién hecha, etc.] . La experiencia auténtica comienza desde que contratamos el servicio y no termina hasta después de unos días de nuestro viaje, cuando ya estamos en casa.
No vale con cumplir y dejar una tarjeta de buenas noches, debemos llegar más al corazón de nuestros clientes. Sólo así la experiencia integral será lo que el cliente realmente busca, consiguiendo tener clientes fieles que nos recomienden, por que ahora más que nunca tu negocio está en boca de tus clientes. ¿Has mirado que dicen de tu alojamiento en Internet? ¿Te has preocupado por ofrecer un experiencia integral?
Turismo somos todos/as
16 Sep, 2009

Foto: Juanjo Manzano
Desde que paro en la gasolinera a comprar una botella hasta preguntarle a una vecina por un restaurante cercano: Turismo somos todos/as. Este mensaje tan fácil de entender y claro, parece que aun no cala hondo en determinadas zonas turísticas. Entender el destino como un conjunto de experiencias donde todo suma o resta es muy importante a la hora de conseguir fidelización y retorno.
Un alojamiento que no informa bien a sus clientes a cerca de la oferta de ocio existente, un restaurante que descuida algunos de los espacios del mismo, una oficina de turismo con un horario raro, raro, una empresa de actividades que nunca coge el teléfono, etc. detalles que restan a la experiencia del destino elegido. No vale con hacerlo bien unos cuantos, debemos hacer y tener la energía suficiente para conseguir experiencias auténticas y conjuntas, donde todos trabajemos desde nuestros espacios: administraciones, empresas privadas y ciudadanos.
El mensaje está claro, pena que luego cada uno vaya por su lado.
